COMIENZO DE LA REFORMA TERESIANA. SAN JOSÉ DE ÁVILA.

Celebramos hoy, día de San Bartolomé, la fundación del primer Monasterio reformado por Santa Teresa. Dieron comienzsanta teresa de avila2o a esta aventura cuatro monjas y ella al encerrarse en el que sería su «palomarcito» y realizar el ideal que querían vivir en la Iglesia y para la Iglesia.

El Señor le prometió a Teresa que sería una estrella que diese de sí gran resplandor y así lo experimentamos sus hijos a lo largo de los casi cinco siglos de recorrido, en los grandes santos que ha dado a la Iglesia y porque el mensaje y experiencia transmitidos por la Santa siguen teniendo total actualidad.

En aquella sociedad Teresa con valentía dio inicio a este camino en el que el amor del Señor y verdadera fraternidad estaban en el centro de las relaciones entre las hermanas. «Aquí todas han de ser amigas, todas de han de amar, todas se han de querer, todas se han de ayudar». Las «clases» y diferencias que se daban en la sociedad no entraban en el monasterio fundado por ella.

La experiencia de nuestra Santa es patrimonio de toda la Iglesia y puede encarnarse en cada uno de nosotros. Dios vive en nuestro interior y no se cansa de buscarnos. Está deseoso de darse y ella nos dice «no nos cansemos nosotros de recibir». Su amor y su misericordia nos tienden en el camino la posibilidad de vivir una relación de amistad con Cristo intensa y plenificadora. «De ver a Cristo me quedó imprimida su grandísima hermosura».

san jose de avilaLa Santa nos sigue invitando a embarcarnos en la aventura de vivir el Evangelio en nuestro mundo a veces tan desorientado. La oración, la fraternidad, la sencillez, el servicio a la Iglesia. El ser «tales», que sean escuchadas de Dios nuestras oraciones en favor de nuestros hermanos.

FELIZ ANIVERSARIO

LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

Por Raniero Cantalemessa ofmcap

http://www.caminocatolico.org/home/index.php/meditaciones-y-reflexiones/meditaciones-del-p-raniero-cantalamessa/187–comentario-del-evangelio-de-la-asuncion-en-la-virgen-maria-la-mujer-ha-sido-elevada-a-increible-altura-por-raniero-cantalamessa-ofmcapasunción maría.

DOMINGO XIX DEL TIEMPO ORDINARIO

Evangelio según san Juan 6,41-51

En medio de un discurso sobre el pan de vida un poco farragoso, leemos estas palabras de Jesús: «Todo el que escuche lo que dice el Padre y aprenda, viene a mí».

Pero, ¿dónde escuchar a Dios? ¿cómo aprendemos lo que él nos quiere enseñar?

Si todos pueden escuchar al Padre Dios y atender a su enseñanza, quiere decir que no habrá que estudiar mucho, ni entrar en profundos razonamientos teológicos. Tiene que ser algo sencillo, al alcance de todos.

Recorriendo la biblia, encontrarnos una pista que nos puede servir de ayuda: cuando los israelitas, después de salir de Egipto y atravesar el desierto, van a entrar en la tierra prometida, reciben un mandato de Moisés: «Recuerda todo el camino que Yahvéh, tu Dios, te ha hecho andar durante cuarenta años por el desierto» (Dt 8,2); el desierto ha sido una escuela de vida para aprender a ser pueblo de Dios, por eso no pueden olvidar la experiencia vivida durante cuarenta años dejándose llevar por Dios.

Cuando los profetas quieren transmitir al pueblo el mensaje de Dios, lo primero que hacen es recordar su historia, sacando de ella las enseñanzas para juzgar el presente y prevenir las posibles consecuencias para el futuro. Cuando los sabios (Qohelet, Ben Sirac) quieren enseñar a los jóvenes cómo deben vivir para crecer como personas y como creyentes, les hablan no desde enseñanzas teóricas o abstractas, sino tomando como punto de partida la propia vida.

Cuando Jesús envía a los discípulos a predicar el Evangelio, no les da un libro en el cual apoyar sus reflexiones, sino que su misión es dar testimonio de lo que han visto y oído, de lo que han experimentado en su vida.

Por tanto, a Dios le escuchamos en nuestra propia vida. Es en los acontecimientos buenos y malos que hemos vivido, las experiencias que hemos tenido, donde Dios nos habla y nos transmite su enseñanza.

Para escucharle hemos de aprender a leer nuestra vida con los ojos de Dios. No podemos quedarnos en un  simple juicio de me gusta o no me gusta, me ha salido bien o me ha salido mal, de lo que nos sucede; hemos de ir un poco más allá e intentar ver nuestra vida desde la óptica divina, es decir, desde la clave de la vida eterna con Dios a la que estamos llamados y desde el amor a Dios y al prójimo en el que hemos sido creados.

Cuando analizamos los sucesos de nuestra vida durante la oración, intentando no verlos desde el éxito o el fracaso, sino desde el punto de vista de Dios, donde lo importante es la vida, el amor, la persona, el estar con Dios, con frecuencia nuestro análisis cambia de sentido, e incluso lo que teníamos como desgracia adquiere otro tinte y nos sirve también de enseñanza.

Y al cambiar nuestra visión de la vida, nos acercamos más a Cristo, quien nos enseña lo que es realmente importante y lo que no tiene tanto valor como nosotros solemos darle.

Juan Conejero Tomás

HORARIOS DE LAS CELEBRACIONES

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Ofrecemos el horario de nuestra liturgia, que puede compartirse con nosotras en nuestra Iglesia.

DOMINGOS Y FESTIVOS

Laudes                              8:15 h mañana

Eucaristía                      12:00 h mediodía

Vísperas y oración    19:00 h tarde

DÍAS LABORABLES

Laudes y oración           7:00 h mañana

Eucaristía                         8:15 h mañana

Vísperas y oración       19:00 h tarde

Compartiendo nuestro carisma

CristinaEn «El rostro femenino de Dios» de Cristina Kaufmann, DDB leemos, entre otros muchos pensamientos de una hondura peculiar por su sencillez:

En la vida de una carmelita no hay hechos, figuras, lecturas o espectáculos que sobrepasen el impacto que causa Dios.

Cristina Kaufmann, Carmelita Descalza en el Carmelo de Mataró. Nuestra hermana nació en 1939 en Baden (Suiza), en el seno de una familia numerosa. A los 12 años su encuentro con el cuadro Mater Dolorosa del Greco suscita su deseo de conocer España, 7 años después viaja a Barcelona donde permanecerá 10 meses. Allí descubrirá su fascinación por el mundo mediterráneo. En 1960 vuelve a Suiza y durante dos años trabaja en la maternidad de Baden. Pero algo queda en su interior que le hace sentir gran nostalgia por España. Aquella vocación de carmelita que ya se le había insinuado en su adolescencia se hace más insistente y le lleva de nuevo a Barcelona, donde acoge la llamada de Dios. En 1964 ingresa en el Carmelo de Mataró. Desde entonces su vida transcurre entre las pequeñas cosas de cada día.

Entre sus lecturas favoritas estaban los escritos del teólogo alemán Karl Rahner de quien se sentía hija espiritual.

El 10 de mayo de 1984, en el programa de TVE Buenas noches apareció entrevistada por Mercedes Milá. Esta entrevista despertó sorpresa y admiración en el público que pudo contemplar a una monja con aspecto juvenil, aún siendo la priora de su monasterio, y que conversaba con total naturalidad y espontaneidad.

Nuestra hermana del Carmelo de Mataró pasó al Padre el martes de Pascua, 18 de abril del año 2006 aquejada de cáncer linfático. Su actitud fue siempre de paz, de profundo recogimiento, de total abandono, con soberana libertad y colaboración a la obra de Dios en ella. «Querida hermana, nos encomendamos a tu valiosa intercesión por todas, tú ya has caminado valientemente… gracias por ser tú misma…»

(Reseñas extraídas del libro citado al principio y del blog de Internet «activos y contemplativos»)

Evangelio del Domingo XVIII del Tiempo Ordinario

El pan
el más sencillo lenguaje,
el alimento más fraterno.

Que se llame pan,
arroz, maná o mijo
de todos los tiempos y todos los lugares,

El pan,
que une a los hombres del modo más fundamental
y por el que hacen la guerra,

El pan,
lo que me resulta más familiar
y también lo más necesario.

Dar un trozo de pan
al que quiero amar,
es ya darse a uno mismo.

Recibir del cielo
mi pan de cada día
es levantar los ojos más allá de mí mismo.

Pan hecho de mil granos de trigo,
que a cambio de uno solo caído en tierra
se da cien veces a sí mismo.

Pan,
símbolo universal
de lo que se puede compartir.

Pan,
palabra silenciosa
del gesto de amistad.

Pan,
dado por el Amado
a aquel le ha traicionado.

Pan,
con el que el propio Dios
ha querido identificarse.

Pan,
que, cogido por las manos de Dios,
ha salvado a la humanidad.

Pan,
hecho de mil granos molidos,
amasado con todas nuestras heridas.

Pan,
en quien cada cual puede reconocerse
en su propia carne rota.

Pan,
sin el que ninguno de nosotros
podría sobrevivir.

Todos
tenemos hambre de pan,
pero de mucho más aún.

El mundo
corre en todas direcciones
para ganarse el pan.

Hay hombres
que están dispuestos a cualquier cosa
por un mendrugo de pan.

En ciertas prisiones,
una miga de pan
valía su peso en oro.

Tirado a veces a la basura,
escandaliza los ojos demasiado grandes
de pequeños niños hambrientos.

Pan:
no sirve de nada atesorarlo en el granero,
porque mañana se pudrirá u otro lo cogerá.

Pan
que Dios ha hecho llover del cielo,
pero que no se podía conservar de un día para otro.

Pan
que manos de tantas mujeres
han trenzado a lo largo de los siglos.

Pan
que por todo el mundo,
como una cadena invisible, ha amasado la humanidad.

Una monja   (Familia monástica de Belén)