DOMINGO XXI DEL TIEMPO ORDINARIO (Ciclo A)

Te doy gracias, Señor, porque le das a conocer tu misterio a los pequeños, a los humildes y no a los maestros de la ley o a los poderosos; haciendo esto nos acojes también a nosotros en este círculo selecto de tus discípulos y nos haces grandes porque nos revelas tu indentidad.

Que aprendamos todos a conocerte de verdad en la eucaristía y en la oración y que te compartamos con los que no te conocen o se han alejado de ti corriendo tras ídolos que sólo les producen tristeza y soledad.

Ayúdanos, Jesús, a ser fieles hijos de la Iglesia, a buscar todos juntos el bien y vivirlo dentro de ella, para que todos nos reconozcan como hijos del Padre.